
Si pensabas que para jugar hoy necesitabas lo último en RAM y procesador, atento. La DDR3 está volviendo a ser la opción preferida para gamers por la subida de precios.
Si últimamente has intentado montar un PC o mejorar un poco el tuyo, seguro que has visto cómo los precios de la RAM se han disparado. Las DDR5 parecen algo literalmente solo para unos pocos, y ni hablar de montar un equipo nuevo completo.
Pero aquí viene la buena noticia, ya que la DDR3, esa memoria que la mayoría consideraba antigua y obsoleta, está viviendo un regreso por todo lo alto, casi 20 años después, entre gamers y otros usuarios que no quieren arruinarse.
Si bien es cierto que hace unos años, pensar en jugar a juegos como Cyberpunk 2077 con DDR3 era un chiste, hoy, gracias a combinaciones de hardware, pueden mover juegos actuales a una tasa de frames más que decente.
Eso sí, no todo es de color de rosa y te tocará seguramente ajustar gráficos en juegos muy pesados, y en escenas cargadas los frames bajan un poco. Pero la mayoría de los títulos, desde Battlefield 6 hasta Red Dead Redemption 2, funcionan alrededor de los 60 fps, que es más que suficiente.
Es por eso que ya muchos están aconsejando que, si tienes un PC con DDR3 guardado y comiendo polvo, es momento de darle una nueva oportunidad.
Con un procesador decente de esa época y una tarjeta gráfica media, se puede montar un equipo medianamente bueno y jugar a la mayoría de juegos actuales. Incluso puedes overclockear un poco tu procesador y ajustar los gráficos para mejorar toda la experiencia.
Mucha gente está construyendo su propia memoria casera a partir de piezas sueltas
Teniendo en cuenta todo este lío, ya hay usuarios que están cogiendo memoria de portátil, mucho más barata, y adaptándola para usarla en ordenadores de sobremesa.
Aunque puede parecer una locura, lo cierto es que a muchos les están funcionando y los foros y redes se están llenando de casos de éxito.
Para que te hagas una idea, la RAM para portátiles, la famosa SO-DIMM, cuesta bastante menos que la de escritorio. Lo que han decidido es unir dos módulos pequeños, montarlos en una placa y crear su propia memoria de 32 GB perfectamente útil.
Uno de los casos más comentados es el de un modder conocido como VIK-on. Con dos módulos de 16 GB, una placa base adaptada, algo de soldadura y un poco de software, consiguió crear su propio módulo DDR5. No le salió gratis, pero sí mucho más barato que comprar uno nuevo en tienda.
Por otro lado, hay canales conocidos que han probado adaptadores que permiten usar RAM de portátil en PC de sobremesa. Si bien es cierto que funciona, todos coinciden en que se trata de una situación para salir del paso. No es algo que pueda hacer todo el mundo o sirva para muchos años.
Otros directamente, como antes ya se ha comentado, lo que han decidido es volver a DDR4 en lugar de DDR5, reutilizar módulos antiguos o simplemente dejar para más adelante la mejora del PC. El problema es cuando están en mitad del proceso.
El problema de todo esto es tormenta perfecta que se ha creado alrededor de la RAM: menos oferta por culpa de la IA, más demanda y precios que no paran de subir. Para el consumidor final el resultado es desastroso
